miércoles 24 de junio de 2009

Desde el más acá

Por causas ajenas a mi voluntad he mantenido muy olvidado este congal. Durante el último mes y medio mi vida se ha tornado bastante vertiginosa e incluso las horas de sueño se han convertido en un lujo y los asientos del transporte público son mi mejor cama. A grandes rasgos puedo decir que lo más relevante ha sido mi retorno a las aulas lo que al principio me pareció cagantemente pesado por aquello de los años fuera y el sistema trimestral con el que se trabaja, pero conforme avanzan las semanas le voy agarrando el tranquillo nuevamente. Mis noches ahora se resumen en leer kilométricos manojos de copias, escribir ensayos y consultar libros, todo esto aunado a la carga laboral pues se vuelve una bola de nieve difícil de parar.

Por el momento no sé hasta cuando me sea posible retomar el posteo habitual y visitarles como solía hacerlo, pero tengan por seguro que en mis “horas muertas” trataré de ver qué es lo que plasman sus trastornadas mentes en el cuadro luminoso. Saludos a todos aquellos a cuyos ojos lleguen estas letras.

“Buenas Noches, Buena Suerte”

domingo 14 de junio de 2009

Vivo y muerto a la vez

Debo confesar que al escribir esto una cantidad obscena de alcohol recorre mi torrente sanguíneo. Que el poder del brandy hace que los dedos se muevan por el teclado sin miramientos… ese es un escenario poco esperanzador para mí. Me he cansado de ser cordial con entes que no lo merecen. Tratar de comportarme de la forma más políticamente correcta para no causar escozor. Dejar un poco de lado la frialdad e intentar racionalizar menos mis ideas antes de expresarlas, pero la verdad es que eso no va conmigo. A últimas fechas hay una pregunta que me asalta incesantemente y a la que, por más que deseo, no he podido hallarle respuesta: ¿realmente se pude confiar a ciegas? Posiblemente sí, pero antes de hacerlo es necesario analizar la dualidad costo-beneficio que esto implica. Lo curioso del caso es que, efectivamente, los seres humanos depositamos nuestra confianza en otros, pero de forma repartida. Esto quiere decir que NADIE le confía a una sola persona todo lo relativo a su vida, por ejemplo, a Sutano no le confiamos lo mismo que a Mengano; con Mengano no se platica igual que con Perengano, etc.

Creo que más de uno, si no es que todos/as, hemos sido defraudados en el pasado por alguien a quien considerábamos un incondicional y eso, lamentablemente, (nótese mi adicción y vicio por las oraciones y palabras accidentales puestas entre comas) hace que se construyan barreras, murallas por las que otros/as tienen que pagar sin deberla. A estas alturas de mi vida puedo decir que soy una persona que ya no se fía de muchas cosas, que toma las palabras de quien vienen y sin darles mayor importancia de la que ameritan, sin embargo, según los que saben, la ingenuidad es una enfermedad que se cura con el tiempo y en esos menesteres aún tengo trecho por recorrer.

Me gustaría confiar en ti y decirte que te creo, pero me cuesta trabajo. Por más que quiera vive dentro de mí aquel estigma que se ha enraizado hasta el fondo y qué es difícil sacar. He vencido los miedos desde hace mucho y exorcizado los fantasmas, pero es complicado; los arboles no crecen en un solo día ni la gente cambia por arte de magia de la noche a la mañana. Cuando amanece me miro en el espejo y me pregunto si todo es realmente como yo lo veo o si el curso inmutable de la vida fluye de la manera en la que debería hacerlo. El color de tu cabello, la misericordia de tus ojos, el perfil de tu nariz, los salvajes vaivenes de tu cadera, las palabras de dulzura, el verte dormir como en estos momentos es lo que hace que todas esas preguntas pajeras carezcan de sentido al menos en este plano dimensional. Estás aquí conmigo. Presente y tan ausente. Te siento.

La existencia de un ser humano no tiene sentido aparente per se. Ese se lo tiene que dar uno mismo: matizarlo, moldearlo, hacer un escrupuloso trabajo de ebanista espiritual para darle forma, sustancia, causa, esencia. ¿Qué puta coña hago aquí? no lo sé. Estoy en la búsqueda de eso precisamente. Buscando la forma de decirte que te quiero sin que suene estúpidamente comprometido. Buscando que digas que sí, que a la mierda todo y todos y vámonos a navegar en aguas bravas, desconocidas, pero eso es utopía. Tierna y dulce utopía salpicada de la mermelada más dulce, barata y empalagosa que se haya conocido. Buscando sin querer encontrar. Buscando un fundamento. Simplemente buscándote sin poderte hallar sumergida entre aquella capa del ápeiron metafísico que le hemos puesto al asunto a manera de tibios, pausados y estrepitosos picos existenciales que le son inherentes a la bastarda levedad de nuestro ser que cada día se vuelve más pesado de cargar.

Todo es devenir. Devenir constante. Nunca se detiene. Nunca para. No se acaba hasta que acabada acabándose cayendo en el acabose de la realidad humanística que te hace despertar con un golpe contundente que causa un dolor no físico que te dice que sigues vivo, que todavía hay luz adelante y que por más lejana que se vea hay que llegar a ella. Combatiendo, siempre luchando, blasfemando, vociferando, haciéndole el amor a la vida y burlándote en la cara de la muerte que nos espera con su blanca y helada sonrisa. Soñador distante. Constructor de fantasías. Escritor de desencanto. Algún día cariño. Algún puto día será o no será. Sólo depende de nosotros. De él. De ella. De todos. De nadie. Sigo muerto. Muerto en alcohol.

“Buenas Noches, Buena Suerte”

viernes 5 de junio de 2009

Muy, muy temprano

Son las seis de la mañana. Apenas alcanzas a darle unos sorbos al amargo café y unas cuantas caladas al pitillo mientras te vistes. De nuevo sales de casa como alma que lleva el diablo. Otro día más atrapado entre el flagelo existencialista que te golpea sin piedad. El cielo aún se torna negro y las calles lucen cobijadas por la obscuridad del tierno amanecer. Un día más colega. La batalla llamada vida no termina. Nunca acaba. Siempre habrá más asaltos en los cuales hay que pelear con uñas y dientes. A partir de hoy considérate muerto, lo que venga después es ganancia.

Abordas el sistema de transporte proletario. La gente viaja como sardinas atiborradas en una pequeña lata. Cada quien busca su espacio para abstraerse en él. Los seres humanos son obscenamente individualistas y sólo piensan en la satisfacción personal por encima de los intereses colectivos. La recepcionista anoréxica resalta sus mejillas con rubor. Los obreros cabecean semidormidos al grado de casi romperse una vertebra. Los estudiantes desean desesperadamente leer un juego de copias en quince minutos cuando tuvieron toda una noche completa para hacerlo. Los bebés regordetes descansan en el regazo de sus madres con su chupete en la boca. Los niños de primaria sueñan con ser médicos.

El microbusero atormenta los oídos de sus pasajeros con el estiércol que sale de la boca del locutor de la radio. “Buenos días Ciudad de México. Hoy es un día hermoso. Hay que ser positivos porque eso es la fuerza para bla bla bla…” Es Toño Esquinca, la versión barata y poser con aspiraciones de sustituir a Mariano Osorio en el futuro. Mariano, ese bastardín conservador que se quedó atrapado en el obscurantismo de la edad media y sigue pensando que la masturbación es un pecado y que al infierno únicamente caen los socialistas, la ha hecho en grande. Su tortura, trasmitida los siete días de la semana durante siete horas, le ha servido para posicionarse en el gusto de amas de casa mal cojidas, abuelitas cabecita de algodón y taxistas con estudios de secundaria dejados a medias. Algún día hablaré a la radio para decir: “Toño, ¿cómo me pides que sea positivo cuando al mundo se lo está cargando la verga? No mames. ¿Me regalas unos tickets?” Algún día.

Llegando a ese palacio que se ha convertido en tu prisión, no queda más que asumir de forma digna que la rutina continua. Buda bendiga a quién inventó los teléfonos móviles con eme pe tres. Es una especie de catarsis para aislarse de todo aquello que te rodea, eso que te jode a diario y no te deja respirar con libertad absoluta. Es la melódica voz de Ana Torroja y los pianos de Nacho los que endulzan la mente: “No sé si esa cara tan rara, un ojo aquí y un diente allá o el cuerpecillo de gitana, mujer a medio terminar…” Que el mundo se acabe, yo me pongo los audífonos. La luna llena sobre París ha transformado en hombre a Brando.

“Buenas Noches, Buena Suerte”

sábado 30 de mayo de 2009

De Descartes a Kant

Hace unos días leía que el gobierno federal busca eliminar del bachillerato a la filosofía como materia obligatoria de la misma forma en la que lo intentó hace unos años con la Historia de nivel secundaria. Lo de la historia fracasó pues era evidente que lo qué se buscaba era evitar que las futuras generaciones pudiesen escarbar en el pasado en busca de argumentos para cuestionar el actual sistema y estado de las cosas. Lo mismo pasa con la filosofía a la que después de la entrada (un poco antes del Porfiriato) y consolidación del proyecto capitalista se le tildó de algo inservible. Por supuesto que para ellos es inservible. En las universidades de niños bonitos las licenciaturas de humanidades no existen. ¿Por qué no existen? porque en ellas se forma a seres pensantes que desarrollan una capacidad de crítica que a los conservadores no conviene. Para ellos es prioritario adoctrinar (a eso no se le puede llamar “educar”) a las futuras masas que se encargarán de perpetuar la gran importancia que el dios dinero-consumo tiene para sus fines y las humanidades no funcionan para eso. Ósea, todo esto no es para extrañarse.

Cada que la gente me pregunta “¿para qué sirve la filosofía?” es inevitable no romper en carcajadas y decir en un casi ahogado: “no sé, ni Sócrates sabía”. Para darnos cuenta de ello solo hace falta revisar su apología, contenida en los libros de Diálogos de su discípulo, donde él mismo acepta desconocer, obviamente con sarcasmo, que está haciendo filosofía. Posiblemente la sorpresa de la gente viene al saber que uno no es arquitecto, ingeniero, contador, diseñador gráfico, administrador, abogado o alguna de esas profesiones harto lucrativas que a diferencia del “amor por la sabiduría” (traducción literal de la palabra griega φιλοσοφία [philosophía]) no deja para autos del año, el departamento en Vasca Fe, la ropa de aparador o las putas de lujo.

Detalle gracioso es el clásico tipito que se quiere hacer el guapo diciendo que ha leído de pe a pa y quiere impresionarte sólo porque se aprendió dos renglones del Zaratustra o del Manifiesto de Marx cuando seguramente dejó los libros a la mitad ante su incapacidad intelectual para abstraer de forma correcta cada uno de los de por sí, difíciles y abstractos conceptos que ahí se exponen. Es gracioso porque en la universidad los estudiantes se pasan más de un semestre analizando UNA SOLA de las obras de esos autores y terminan sin entender mucho más de lo que lo hacían al principio.

Para la mayoría de las mujeres que se humedecen leyendo a Corín Tellado y Paulo Coelho los hombres dedicados a hacer filosofía sólo son una bola de viejitos barbones ociosos que dicen “puras pendejadas que dan hueva goee”. De nuevo la risa. Lamentablemente durante el obscurantismo de la edad media la iglesia se encargó de desaparecer el tratado aristotélico de “Poética” en el cual se cree, su autor escribió justamente sobre la risa. Tratado que, según los pocos datos existentes, nos dice que el hombre es libre para reírse de lo que quiera, incluido dios. Me gustaría que el papa liberara ese libro para poder leerlo y así tratar de darle explicación a muchísimas cosas que me causan gracia y no tienen sentido aparente; la estupidez humana por ejemplo.

Lo que la gente común no sabe es que todos hacemos filosofía todos los días. Para hacerla no es necesario aislarse en un monte remoto y estar años con la mano en la barbilla “reflexionando” sobre los “problemas ontológicos que le son inherentes al ser”, eso sí es de hueva. Filosofía simplemente es preguntarse qué es algo, de donde viene y para qué sirve. Algo tan llano y simple como eso es significado de filosofar.

Si el proyecto de erradicar el humanismo de la educación pública llega a concretarse, la verdad es que no me gustaría pensar en qué tipo de manos caería el mundo en un par de décadas. El trabajo de siglos de los pre-socráticos, socráticos, de Descartes a Kant y los contemporáneos se irá a la mierda por un simple decreto gubernamental. No importa. No hay de qué preocuparse. Cuando esto ocurra siempre podremos ir a un Wal-Mart a comprarnos una tevé de plasma para ver reparada un poco nuestra autoestima y decir felizmente: “ahh que chingón se siente ser pendejo”.

“Buenas Noches, Buena Suerte”

lunes 25 de mayo de 2009

Ayúdate que yo te ayudaré

Hace unos días me encontraba platicando con una de las pocas mujeres que conozco y, que por razones extrañas, no deseo carnalmente. No porqué ella no posea atributos físicos dignos de ser encamados, sino más bien por el hecho de qué nuestra relación funciona más bajo la correspondencia amistad-odio-humor negro-amistad-alcohol. Charlando con la dueña de ese par de ojos pispiretos, me di cuenta que las mujeres viven en demasiada confusión respecto a la forma en la qué se maneja el mundo desde la perspectiva masculina. Visión del mundo que ellas desconocen y que yo, siempre tan benévolo, con estas breves líneas trataré de desenmarañar de a poco.

Punto 1. A los hombres no les importa si tu ropa combina. No les importa si tu blusa fue sacada del aparador más trendy de una boutique parisina. No les importa si tus zapatos son bonitos o si tu bolso encaja con el resto del outfit: ellos sólo quieren cojerte.

Punto 2. A los hombres les resulta irónico que cuando te compras un pantalón te fijes en la forma en la que luce tu culo, ósea, que desees que sea atractivo a la vista , PERO que cuando te miran esa parte de tu cuerpo te indignes. Cómprate pantalones ajustados, al fin y al cabo ellos sólo quieren cojerte.

Punto 3. Los hombres no se fijan mucho en tu maquillaje, vamos, cualquier hombre que se precie de serlo y tenga erecciones sin mayor problema, NO tiene ni la más mínima idea de los colores que se están usando en primavera-verano. Ponte un buen rímel, unas lindas sombras y un lipstick coqueto porqué ellos sólo quieren cojerte.

Punto 4. Pedirle a tu hombre que se ejercite no es buena idea. Los abdómenes de “lavadero” y los brazos inflados sólo funcionan en los homosexuales bronceados de Miami y en las pocas estrellas del cine de acción heterosexuales que hay en Hollywood, además, créeme que no estarán juntos el tiempo suficiente como para ver crecer los músculos del muchacho porqué él sólo quiere cojerte.

Punto 5. Si crees que la naturaleza no fue muy bondadosa contigo y que nunca nadie te hará caso, posiblemente tienes razón, pero eso no quiere decir que estés exenta. Siempre, SIEMPRE habrá algún valiente cuya misión en este mundo sea la de hacer labor social convirtiendo al planeta tierra en un lugar más habitable. Cuando él aparezca no te entusiasmes demasiado; sólo quiere cojerte.

Punto 6. Cuando en la escuela, el trabajo, un antro etéce, un hombre se te acerca para hacerte plática de la nada no quiere decir que él sea muy extrovertido, que le guste conocer gente nueva o que le hayas caído bien; en realidad está haciendo sus primeros movimientos para tenerte en su cama porque él sólo quiere cojerte.

Punto 7. Las primeras veces que salgan juntos lo más seguro es que la billetera de él sea la que tenga que sangrar a borbotones para pagarte y cumplirte hasta el último de tus caprichos…¿hace falta que diga porqué lo hace?....creo que ya está claro el punto.

Por el momento es todo lo que se me ocurre, pero como siempre este texto es un breve esbozo en búsqueda de enriquecerse con las aportaciones de todo aquél que desee colaborar. Qué quede claro que todo esto es con la única intención de ayudar a las damas para que la próxima vez que alguien quiera hacerse el guapo e intentar “chamaquearlas” ya sepan de qué va todo. Obviamente no quemé las más valiosas o de lo contrario sería linchado con justa razón por mis pares masculinos, así es que algunas las tendrán que experimentar en carne propia…se darán cuenta cuando ocurra, ténganlo por seguro. Espero sirva de algo y este invaluable conocimiento pase de generación en generación.


“Buenas Noches, Buena Suerte”

viernes 15 de mayo de 2009

SWEET SUIT

Dicen que la ropa hace al hombre o que en su defecto un buen outfit es para el género masculino lo que un encantador maquillaje para las mujeres. Supuesto símbolo de elegancia, distinción y masculinidad. Existe en varios cortes, marcas y para todo presupuesto: el traje se ha convertido para muchos en un distintivo de que tuviste éxito en la vida. Aquí es donde nace otra particularidad de mi persona: nunca me ha gustado usarlo; hasta cierto punto me incomoda y la corbata siempre me asfixia cual correa al canino. Les presento mi disfraz de niño bonito para esta noche y que en un par de horas debo vestir con garbo y porte para cumplir cabalmente con un compromiso, eso sí, con cabello harto relamido y fingiendo que tuve éxito en la vida.





"Buenas Noches, Buena Suerte"

lunes 11 de mayo de 2009

HOMO ZAPPING

El insomnio repentino de nuevo me ha hecho presa. Son las dos de la mañana y no consigo conciliar el sueño. “El muro” de Sartre yace sobre la mesita de noche a un lado de mi cama pero por hoy ha sido suficiente de él; necesito procesar lo leído hasta ahora, cosa que en caso de continuar me resultaría complicado. Salgo a la sala y enciendo el televisor. En vez de ver algún programa en concreto me dedico a la ociosa tarea del indiscriminado cambio de canales: MTV muestra a una bola de gringos idiotas (hombres y mujeres) ridiculizándose a sí mismos por el amor de una mujer bisexual; zapping. Los conductores de Telehit tienen el mismo carisma que un hipopótamo; zapping. VH1 con un programa que se llama “Zzz” pasa videos de los 80´s donde es muy difícil diferenciar quién es mujer y quién hombre, Boy George es un caso muy peculiar; zapping. Cinema Golden Choice: las películas más aburridas y que todos han visto decenas de veces a bordo del ADO ya no me entusiasman; zapping. El humor tan elemental de una serie de WB me hace recordar el porqué no me gusta la televisión.

Comienzo a pensar que pagar cable no es buena idea sobre todo porque no estoy el tiempo suficiente en casa como para “disfrutarlo” o engancharme de verdad con alguna serie que me despierte ansiedad por encender a la caja idiota una vez a la semana en un día y hora especifico rodeado de una buena dotación de comida chatarra lista para saturar mis arterias. Enciendo un cigarrillo y en The History Channel veo un poco de un documental que habla de nazis. El tema me gusta y me quedaría a verlo si no fuese porque en ese tipo de programas siempre hacen parecer a los alemanes como los seres más despiadados y ruines del mundo cuando sus contrapartes estadounidenses no son precisamente las criaturas más bondadosas del universo; zapping.

Observar a unos pandas comer bambú en Animal Planet es tan tedioso como ir al cine con tu madre o hermana; zapping. Clásico TV: “El Botija” le tira un golpe al rostro; “El Chompiras” se agacha y el puño del primero termina impactándose de lleno en la cara de su mujer “La Chimultrufia” que se encontraba justo detrás del bandido flaco y chaparro. Este gag, practicado desde los años treinta por “El Gordo y El Flaco”, se ha visto tantas, pero tantas veces que ahora en vez de provocarme risa hace que me sienta ofendido por el guionista de ese sketch que trata de burlarse de la inteligencia del auditorio; zapping.

Canal 9, Galavisión: un infomercial de una parrilla que al parecer hace maravillas. Lo curioso del caso es que es anunciada ni más ni menos que por Mr. T (¡¡WTF¡¡) que ante la falta de trabajo se ha tenido que ver reducido a esto mientras en los 80´s hacia justicia por su propia mano y desafiaba a las leyes sin pudor alguno; zapping. 11 TV del IPN ha perdido un poco su magia desde la llegada de Sariñoño a la dirección del canal; zapping. Azteca 13: la venta de un aparato para bajar de peso promete milagros usándolo “quince minutos una vez a la semana” cuando lo único que tendrían que hacer esas mujeres obesas es dejar de tragar como desquiciadas; zapping. Canal 4: una pseudo religión de brasileños habla de Dios y todas las bondades que en sus iglesias, “pare de sufrir”, la gente puede obtener…eso si, a cambio de una buena cantidad de dinero: “el favor que reciba de nuestro señor será proporcional a lo que usted esté dispuesto a dar por *él*”. No sé porque no me sorprende que la gente en este país siga siendo tan increíblemente ingenua como para creer, y peor aún, caer en esas pavadas. La tevé abierta siempre me ha parecido una reverenda mierda pero al parecer esto aumenta exponencialmente durante la madrugada.

Al fin he conseguido el sueño que buscaba. La verdad es que ese cuadro luminoso, al que prefiero llamar “el asesino de neuronas”, me ayudó bastante, sobre todo para apretar “off” sin pensármelo dos veces.

“Buenas Noches, Buena Suerte”